Asesora de lactancia materna, entre otras muchas cosas más.
Empecé esta andadura allá por 2020, un poquito antes de que la pandemia nos confinara. Por aquel entonces era madre de una bebé de 8 meses y la maternidad, junto con el covid19, me pasó por encima.
Mi lactancia, al principio, fue turbulenta. Dolor, grietas, mal agarre... Y falta de tribu. No tenía una red de apoyo de mujeres que diesen teta por lo que me sentí bastante sola en este aspecto. Por suerte, a los pocos meses, encontré un grupo de lactancia y postparto que me salvó.
Porque la lactancia tiene mucho de imitar, es este fenómeno biocultural que hemos perdido, no vemos amamantar en nuestro entorno más inmediato, en el ámbito familiar o en nuestro círculo de amistades. La vida nos arrastra a esta espiral imparable de producir, poder con todo, no parar... Y a veces la maternidad es un golpe de realidad, un aviso de que tienes que parar, de que tu bebé, y tu posparto, necesita bajar revoluciones, conectar y eliminar todo ese ruido para poder ver lo importante.
Hoy me estoy preparando para examinarme como IBCL (Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna) pero también he creado un espacio donde las mujeres se puedan encontrar, tanto embarazadas como madres que ya tienen a sus bebés a este lado de la piel. Un grupo, todavía pequeño, donde compartir, aprender y poner la mirada en lo más importante, el bienestar de las madres.
Hoy me estoy preparando para examinarme como IBCL (Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna) pero también he creado un espacio donde las mujeres se puedan encontrar, tanto embarazadas como madres que ya tienen a sus bebés a este lado de la piel. Un grupo, todavía pequeño, donde compartir, aprender y poner la mirada en lo más importante, el bienestar de las madres.
También he creado un tallercito para que madres se reúnan y puedan crear, con sus propias manos, una joya de leche materna, un recuerdo único que captura este momento tan transformador para muchas mujeres.
La realidad es que la vida de la madre autónoma es complicada, pero me siento agradecida de poder luchar por este proyecto que nace de una necesidad propia, de una mujer que sostuvo una lactancia dolorosa por falta de información y de personal sanitario actualizado (y sensibilizado)
Espero mantener este blog activo para crear también un pequeño espacio dentro de esa web. Un espacio donde conocernos, charlar, compartir y desahogar(me)... Deseadme suerte y constancia!
Un abrazo,
Ana
Ana
